Pensando un poco, me di cuenta que los retrasos en los compromisos que tenemos los bolivianos es netamente cultural. De tal forma que eso significa que si alguien dice que el almuerzo es a las 12:00 es, en realidad, entre las 12:00 y las 13.00 horas. Estamos moldeados así. No hay escapatoria. Y peor cuando se les dice que debemos dar propina para la guía, todo el mundo despotrica y comienza a emitir juicios. De forma que estar en otra cultura cuesta un montón. Todo lo queremos gratis. Si todo nos regalaran estaríamos más que felices. No hemos sido educados para «dar» sino para «recibir».
Jesús dice: "den, y se os dará, una medida generosa, colmada, apretada y rebosante". Esto había que comenzar a practicar. De lo poco que tienes puedes dar. Para ser consciente de ello sirve la Cuaresma. Esa práctica del «dar» transforma a las personas. Entonces la persona se vuelve misericordioso, no juzga, simplemente olvida las ofensas de los otros. Pero todo comienza en la práctica del «dar» para recibir la abundancia de los dones de Dios. La vida no es sólo cuestión de «recibir» sino de «dar con el corazón sin pedir nada a cambio».

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