A nivel de pensamiento, hoy en dÃa se habla de la Postverdad. La Postverdad hace referencia a la efervescencia de la relatividad, subjetividad, espontaneidad y la emotividad. El realce de la emociones y de las auto-percepciones, que están de moda hoy, son los que definen la Era de la Postverdad.
En el concepto de la Postverdad no caben la historia, ni el pasado, ni la tradición, ni la consciencia, ni la cultura. Todo lo que representa el pasado, o refiere al pasado, simplemente se desecha con la Postverdad. Esto, sin embargo, para ser honestos con nuestras raÃces, no deberÃa ser asÃ. Cualquier tipo de pensamiento razonable, la que ayuda a la evolución humana, la que no pervierte la mente, se desarrolla siempre con los presupuestos del pasado que está plasmado en la historia personal y colectiva.Hoy que recordamos a los abuelos de Jesús (nuestros abuelos), san JoaquÃn y santa Ana, padres de la Virgen MarÃa (madre nuestra) hemos de tener presente también a nuestros abuelos de quienes recibimos la cultura, la tradición, la historia, la consciencia y la fe. Es un dÃa muy propicio para agradecer a Dios por nuestros antepasados, nuestros padres, a quienes le debemos nuestra eterna gratitud por habernos legado la cultura católica y cristiana. Por eso dice la Escritura: "Hagamos el elogio de los hombres ilustres, de nuestros padres según sus generaciones, y honremos su memoria" (cf. Eclo 44,1), pues "de bien nacidos es ser agradecidos" (Miguel de Cervantes).

No hay comentarios:
Publicar un comentario