Los hijos intentaron uno a uno, pero ninguno pudo romperlos. Luego se rindieron.
Entonces el anciano lo desató y los rompió una por una las varas.
Uno de ellos protestó:
— Asà cualquiera de nosotros también lo podÃa quebrar.
El anciano replicó:
— Esta lección hijos es la mejor herencia que les dejo: desunidos, cualquiera les vencerá; unidos, serán fuerte e invencibles.
Es lo que dice Jesús: “si una nación se divide contra sà misma, no podrá subsistir. Tampoco una familia que se divida contra sà misma, podrá subsistir”. Donde sea que nos encontremos, procuremos cultivar el espÃritu de unidad entre hermanos, entonces seremos fuertes e invencibles. Pues dice también nuestra moneda: “la unión hace la fuerza”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario