Es la pregunta que le hacen los interlocutores al dueño: ¿no sembraste buen trigo? ¿Por qué la cizaña? El amo les responde: "déjenlo crecer juntos, en el dÃa de la cosecha veremos". Dios respeta la libertad de todos sus hijos/as. Lo que cuenta allà es qué elegimos nosotros. Por eso es tan comprensivo Jesús con Marta: "está bien ocuparse de tantas cosas, pero una cosa es necesaria: escuchar al maestro". Posteriormente, en otra ocasión, confiesa su fe: "sÃ, Señor, yo creo que Tú eres el Cristo, el que tenÃa que venir al mundo". Es como si Marta integrara a los trabajos de cada dÃa la escucha del mensaje de Jesús.
En la vida, a veces, siempre necesitamos de alguien para comprender la verdadera fe, volver al camino correcto, tener la rectitud de juicio. Jesús nos puede ayudar a clarificar nuestras confusiones, desencantos, desdichas y desaciertos si confiamos en Él. Asà como ayudó a Marta a abrazar la verdadera fe, nos ayude también a nosotros, por su gran misericordia.

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