¡Cuídense de la levadura de los fariseos y de Herodes! 13 de febrero del 2024

El beato Jordán de Sajonia, religioso dominico, solía tener continuos deseos de amoldarse a los demás para poder hacerles el mayor bien posible. Confiaba en Dios y confiaba en las personas. No chocaba con nadie, empatizaba con los jóvenes, no prefería sus propios gustos, se amoldaba a los soldados, fue muy comprensivo con los que sufrían tentaciones, angustias y depresiones. 

En una ocasión, en pleno rezo, un candidato tuvo un ataque de risa y que no podía contenerse. Él, tranquilamente, solía decirles a los demás: ¡riámonos alegremente porque hemos logrado ser los preferidos de Dios! Así es como fue el mejor promotor vocacional, pues era capaz de "reír con los que ríen y llorar con los que lloran" (Romanos 12,15).

Por eso Jesús recalca: "abran los ojos y tengan cuidado con la levadura de los fariseos y de Herodes". Los primeros se destacaban por considerarse sabios y el segundo por sentirse poderoso. Los discípulos han de cuidarse de la tentación de considerarse sabios y poderosos, pues esto es propio del mundo. Antes bien, están invitados a confiar en la divina providencia, ya que el único poderoso y sabio es Dios.

Por tanto, quien logra amoldarse a los demás —como el beato Jordán de Sajonia— es aquel a aprendido a confiar en la divina providencia; quien aprende a confiar en la divina providencia, aprende también a reír con los que ríen y llorar con los que lloran.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Publicaciones recientes

recentposts

Publicaciones aleatorias

randomposts