Yo le dije: vas a tener que resignarte a perder tu familia, si dejas que las cosas sigan asÃ. Entonces, me preguntó: ¿qué puedo hacer? Yo le contesté: ¿sabes? Tu esposa y tus hijos te quieren a ti. Quieren tu presencia, tu sonrisa, tus ojos, tus besos, tu ejercicio de autoridad, tu capacidad de escucha, tu dedicación, tu abrazo, en suma, tu tiempo. En tal sentido, la ausencia de tiempo que no se dedica a Dios y a los seres queridos se constituye en un problema propio de este tiempo.
Por eso dice el poeta: "te valoro tanto que te entrego mi bien más valioso: mi tiempo". Dice también Rick Warren: "el mejor uso que le puedes dar a la vida es amar. La mejor expresión de amor es el tiempo. El mejor momento para amar es ahora".
De ahà las razones del Evangelio, donde se escucha una voz que dice: "Este es mi hijo amado. ¡Escúchenlo!". ¿Qué está pidiendo Dios? Te está pidiendo tu tiempo. Es decir, tu esposa, hijos, seres queridos, todos los tuyos, incluido Dios, te están pidiendo tu tiempo, esto es, tu atención, tu capacidad de escucha, tu ejercicio de autoridad, tu presencia, tu figura en el hogar, etc.
Para resolver ese problema, necesitamos desarrollar una fe parecida al de Abraham, que no se reservó ni a su hijo delante de Dios. Necesitamos confiar en Dios como san Pablo: "Si Dios está con nosotros, ¿quien estará contra nosotros?". O esta otra donde el jovencito les dice a los tripulantes: "si mi papá está al frente de la barca, no hay por qué preocuparse". Pero esa fe y esa con fianza será posible desarrollar en la medida en que le dediquemos más tiempo a Dios, a nuestros hijos, esposa, esposo y las personas con las que tratamos diariamente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario