Jesús consuela a una mujer viuda, cuyo hijo muerto está siendo llevado al cementerio para ser enterrado. Le dice a la mujer: "no llores" y al muchacho le devuelve la vida. Se trata de una actitud profundamente humana. Y la gente reconoce que Él "todo lo hace bien".
Hacer el bien, ha de ser una de nuestras caracterÃsticas más importantes para quienes compartimos la misma fe. Aunque estemos atormentados, preocupados, estresados, en problemas, no ha de haber excusa para no hacer el bien.Un dÃa, una mujer me dijo: "nunca olvidaré que, cuando mi vida se caÃa a pedazos, el Señor me sostuvo". Ella sabÃa que sentirse sostenido por Dios implica un compromiso: si el Señor la sostuvo, ella también tiene la responsabilidad de sostener a otros haciendo el bien. Que donde sea que vayamos y estemos, hagamos siempre el bien como Dios lo hizo con nosotros.

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