Hablar de Resurrección es como mirar en diferido el partido de futbol en el que nuestro equipo favorito ya ha ganado. Pero que, a sabiendas, queremos volver a verlo. ¿Se acuerdan cuando Bolivia le ganó a Argentina 6 a 1 en La Paz? Da ganas de volver a ver, como sucede también con el Vía Crucis que hicimos el Miércoles Santo, ya que la gente nos espera.
Así sucede con la Resurrección de Jesús. No importa que tantas veces hemos visto videos de la Vida de Jesús, donde a Jesús le torturan, le golpean, le insultan, le clavan en la cruz, y le hacen toda clase de maldades. Mirar esos videos da cierta tristeza por la maldad que es capaz de hacer el ser humano cuando odia, cuando ve afectado sus intereses. Eso entristece y da pena. Sin embargo, aún así, todos sabemos que Jesús triunfa sobre el mal y sobre la muerte con su Resurrección.
Ahí nos damos cuenta de que estamos del lado de un gran triunfador, somos miembros de equipo ganador, no de un perdedor, porque ¡Cristo a Resucitado! No seguimos a un Cristo muerto, del Viernes Santo, sino a un Cristo que ha triunfado sobre el mal, el pecado y la muerte. De ahí que la Resurrección, en la vida del creyente, ha de funcionar siempre como un recurso motivador en materia de fe, en las tareas que hemos emprendido, en las obras y en nuestro trabajos cotidianos.
Por eso, para los cristianos antiguos no había una fiesta más importante que la resurrección de Jesús. Era el Día grande entre los grandes del año. Era el Día que hizo el Señor: los reyes daban libertad a millares de presos, los ricos perdonaban o rebajaban deudas a los pobres, los que estaba peleados se perdonaban mutuamente, las guerras hacían tregua, la gente estrenaba ropa, comían mejor, daban limosnas especiales, se visitaba a los enfermos o encarcelados, cada uno hacía algo especial en el Día número uno entre todas las fiestas cristianas. Si así fue para los cristianos antiguos, ¿qué de especial vamos a hacer nosotros, hoy? ¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCION! Y que el Señor resucitado, bendiga tu vida y la de tus seres queridos.

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